martes, 18 de febrero de 2025

Por qué no votar el 27A

 Por qué no votar el 27 de abril...

En este blog se ha sostenido siempre una línea dura contra el régimen, considerando como válidos--incluso--los cuestionamientos para votar el 28 de julio, donde los venezolanos eligieron a Edmundo González como presidente. No debería sorprender un llamado a la abstención en el circo electoral del 27 de abril, pero resulta increíble que a estas alturas existan figuras del aparato político "opositor" que, renegando los hechos del 28J, promuevan abiertamente la participación electoral, e incluso pretendan ridiculizar a quienes están decididos a no formar parte de ningún "show" más.

Veamos, a continuación, las principales consignas promovidas por estos personajes en redes sociales, y mi modesta opinión al respecto:

1. Que no hay diferencia entre haber votado el 28 de julio y votar el 27 de abril...

Esta afirmación sugiere que el país "político" atraviesa la misma situación que existía previo a la elección presidencial del 28J: una ciudadanía desmotivada, y un CNE ampliamente cuestionado (como lo ha sido desde hace veinte años). Quienes sostienen esta afirmación, parecen ignorar el factor más importante: el cargo que está en juego en la elección.

A mi juicio, la motivación de los venezolanos para organizarse y crear una red inédita de testigos electorales surge principalmente por el deseo y la convicción de una caída--y subrayo caída, no transición pacífica--del régimen. Su mayor expresión fue el estado de convulsión en el que entró el país durante los días posteriores de la elección, que lamentablemente, no fueron acompañados por la máxima dirigencia.

Pensar, a estas alturas, que los venezolanos deben "inmolarse" por unas miserables gobernaciones solo demuestran el egocentrismo y la falta de comprensión de la realidad de la clase política opositora.

2. Que sería más fácil, para Edmundo, gobernar con 23 gobernadores opositores y una Asamblea de oposición que con un país gobernado por chavistas...


Esta tesis peca por dos cosas: o por una triste ingenuidad, o por una concepción de la realidad alterada. Pensar, a estas alturas, que el escenario "viable" era una transición democrática, manteniendo el sistema y la Constitución del 1999 (pisoteada por sus mismos creadores), constituye un irrespeto a la inteligencia de los venezolanos.

En el mejor de los casos, de una transición "pacífica" y deseada, la obligación de Edmundo González Urrutia era disolver de todas formas las instituciones "vigentes" y convocar la construcción de una nueva república. De esa forma, en ningún momento se debió haber contemplado gobernar dentro del aparato chavista.

3. Que hay que preservar los espacios...


Este es el argumento favorito de los dirigentes de Un Nuevo Tiempo y de Fuerza Vecinal (también conocido como el "chavismo azul"). Su motivación es preservar las gobernaciones y alcaldías "ganadas" en la elección regional de 2021. A sus principales promotores, habría que preguntarles:

1. ¿Qué obra insigne ha inaugurado Manuel Rosales por los zulianos?
2. ¿Qué sucedió con Sergio Garrido, gobernador de Barinas, luego de una elección "histórica"?
3. ¿De qué han servido las gobernaciones y alcaldías opositoras durante el chavismo, si no es para reorganizar el statu quo y negociar?

La realidad es que, sobre todo a los gobernadores electos de "oposición", se les priva de recursos esenciales para realizar una buena gestión. En casos más extremos, se les priva de tener la autoridad sobre autoridades regionales como la Policía Estadal. Casos de sabotajes a gobernadores no afines al chavismo existen desde que Irene Sáez asumió a la Gobernación de Nueva Esparta en el 1999 (incluso de la mano del MVR).

4. Que no se gana nada absteniéndose...


La abstención no juega ningún rol en un proceso "electoral" donde las gobernaciones están adjudicadas con anticipación. Y en el dado caso de que las elecciones tengan una mínima "integridad", será la oportunidad perfecta de socavar una vez más, desde las primarias del 23 de octubre, a la dirigencia opositora que ha servido como principal sostén del régimen.

A lo mejor, con un mapa rojo rojito, empiezan a pelearse entre ellos...


Si te gustó este blog, te agradecería que lo compartieses. Cualquier comentario será bienvenido.
Hasta luego...

 

lunes, 25 de noviembre de 2024

Matthei y los gobernadores

 Matthei  y los gobernadores



     Corría el año 98. Irene Sáez, candidata a la presidencia de Venezuela, aferraba sus remotas posibilidades de triunfo a la elección de diputados y gobernadores, por realizarse el 8 de noviembre, a un mes de la presidencial. "Ese día triunfará la democracia", declaraba Irene ante los medios de comunicación. Lo decía adentro del país, ante el programa "Primer Plano" de Marcel Granier, y lo dijo internacionalmente, cuando fue entrevistado por Jaime Bayly.

       La estrategia podía tener sentido: a pesar de que Hugo Chávez Frías y Henrique Salas-Römer dominaban las preferencias electorales, ninguno tenía una verdadera "maquinaria" política, capaz de llevarse la gran parte de las gobernaciones y representación parlamentaria. Era allí donde los partidos tradicionales (Acción Democrática y el Partido Socialcristiano COPEI) podían ganar terreno, y de alguna forma socavar la candidatura de Henrique Salas-Römer, para impulsar tanto a Irene Sáez como a Luis Alfaro Ucero, candidatos de los partidos tradicionales.

        El 8 de noviembre llegó, y el resto es historia. Solamente les adelanto: Henrique Salas Römer, quien era el "rival a batir" por parte de los partidos tradicionales, no solamente llegó al final de la elección presidencial, sino que recibió el desesperado apoyo de Acción Democrática y COPEI, lo cual--juzgando por los números--fue en completo vano. También fue en vano la declaración conjunta de apoyo de una mayoría de gobernadores y alcaldes a Henrique Salas-Römer, dada días antes de la elección. Esto nos plantea la siguiente reflexión: ¿hasta qué punto es extrapolable una elección de gobiernos regionales a una elección presidencial?

         Evelyn Matthei, hoy principal carta presidencial de la centroderecha chilena, fue protagonista durante la campaña electoral chilena, pero con mayor énfasis en la segunda vuelta de la elección de gobernadores, realizada el 24 de noviembre. Los candidatos de la UDI, RN e incluso del Partido Republicano (de Kast) eran publicitados como "los gobernadores de Matthei", con un posible objetivo mutuo: beneficiar, inicialmente, a los candidatos, asociándolos con la hoy candidata presidencial más popular (según todas las encuestas), y por otro lado, beneficiar a Matthei, dado el caso de una importante victoria. Esa victoria no solamente no llegó, sino que se convirtió en una dura derrota.

          Las principales apuestas de Matthei fueron Francisco Orrego (Región Metropolitana) y María José Hoffmann (Región de Valparaíso). Francisco Orrego era un candidato peculiar: joven, de personalidad "más popular", y no provenía de las clásicas comunas de la derecha: Las Condes, Vitacura...; por otro lado, María José Hoffmann era una carta mucho menos disruptiva, con una carrera de larga data en diversos cargos públicos, y que llegó a la máxima directiva de la UDI.

           El análisis del resultado electoral amerita otro blog, pero fue una fatídica noche para la derecha: Francisco Orrego fue derrotado por diez puntos porcentuales por Claudio Orrego, apoyado por el oficialismo. Un dato simbólico y no menor: en la comuna de Providencia, donde Evelyn Matthei lleva gobernando desde el 2016, resultó perdedor Francisco Orrego; y por si fuera poco, durante una breve intervención frente a los medios, Matthei consideró que "el simple hecho de que los medios hayan considerado posible la victoria de Francisco Orrego, era darle mucho crédito", ¿será que nunca confió en su candidato?

        Una peor suerte corrió María José Hoffmann, pues fue derrotada por más de 20 puntos por Rodrigo Mundaca, a pesar de haber enfrentado un escenario más favorecedor. Hoffmann se limitó a agradecer a sus votantes en un corto video subido a sus RRSS, mientras que Rodrigo Mundaca, su rival, aseveró que no solamente había sido derrotada María José Hoffmann, sino también la UDI y Evelyn Matthei.

             Y aquí es donde llego a una reflexión final: así como la ciudadanía no concibió esta elección como un "plebiscito" sobre la presidencia de Gabriel Boric, tampoco tiene que tener mayor efecto sobre la carrera presidencial. Me fundamento, en parte, en los márgenes de los resultados electorales, que pueden responder más a un rechazo a ciertas figuras (como "Pepa" Hoffmann, en Valparaíso) que a una adhesión o rechazo a alguna figura política "superior". De ahí mi insistencia en que todo dirigente político debería ser capaz de contruir una identidad propia, sin depender del "apadrinamiento" o la "foto" con un político popular.

            ¿Consideras que el resultado de esta elección tendrá un impacto significativo en la carrera presidencial chilena? Leo tus comentarios. Hasta luego.







domingo, 8 de septiembre de 2024

Edmundo González nunca quiso serlo

 Edmundo González nunca quiso serlo



Ayer, siete de septiembre de 2024, muchos nos fuimos a la cama con la noticia de que Edmundo González Urrutia, presidente electo de Venezuela, había partido de forma forzada a España. Otros--probablemente la gran mayoría del país y la diáspora--se enteró hoy. En todo caso, me extrañaba ya el nivel de entrega y compromiso que estaba manteniendo Edmundo González, un hombre que--ya a su avanzada edad--parecía que no estaba dispuesto a ir a una guerra con final incierto.

Recuerdo con extrañeza la evolución de la campaña presidencial de Edmundo González: de un momento a otro, surgían los memes, declaraciones y entrevistas que trataban de despegarle la denominación despectiva de candidato tapa, y creando en sí mismo una personalidad propia e independiente de María Corina Machado. 

La estrategia parece haber funcionado (se vio en las urnas); sin embargo, el discurso fabricado terminó cayendo por su propio peso: un discurso de campaña exageradamente dócil y superficial, que  evidentemente nos hizo transportar a una realidad paralela hasta el 28 de julio, cuando el CNE anunció (sin ningún sustento), el triunfo de Nicolás Maduro. Parece ser que a Edmundo González lo convencieron con la idea de que podía ocurrir lo contrario. Y lo digo porque pienso que, en caso de no haber sido el hombre "llamado" en las circunstancias, Edmundo González hubiese tenido una nula participación, incluso desde el punto de vista personal, en el proceso. 

Es por ello mismo que tomo con serenidad la partida de Edmundo González, y si bien mis pensamientos están con los más de 2 000 presos políticos que no tienen el privilegio de huir del país, considero que quienes más le deben explicaciones al país--y al mismo Edmundo--son aquellos que lo convencieron de que esto sería una tarea sencilla.

Edmundo González simplemente nunca quiso serlo.

lunes, 23 de octubre de 2023

María Corina, la candidata

 


María Corina, la candidata

    Era uno de los escépticos. En ningún caso pensé que--seriamente--se daría una movilización de tal envergadura. Los venezolanos hemos sido maltratados, no solamente por un régimen tiránico durante veinte años, sino también por una oposición tristemente servil a los intereses de este. Ejemplos sobran, pero los más renombrados son la entrega de la Presidencia de la República por parte de Henrique Capriles en el 2013; el desastroso manejo de la Asamblea Nacional durante el periodo 2016-2021; el vergonzoso "enfriameniento" de la calle en el 2017 por unas miserables gobernaciones; el fracaso del interinato de Juan Guaidó, etc...

    Todos estos hechos contribuyeron a que la población venezolana, a pesar de adversar mayoritariamente al chavismo, sintiese cada vez mayor apatía por la "oposición" representada por el G4 (Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo, Primero Justicia, Voluntad Popular). Con una habilidad impresionante, María Corina Machado--quien siempre apoyó la mayoría de las iniciativas del G4--logró desligarse de este ante la percepción popular. Tanto así que ayer, 22 de octubre, fue percibida como la "gran outsider" de la oposición y la encarnación de la renovación de esta.

    Aún así, sería injusto negar dos características esenciales que desligan a María Corina Machado Parisca del G4: en primer lugar, la ideología, mucho menos estatista y con mayores matices liberales a comparación de los ideales socialdemócratas que abundan (si es que aún se habla de ideologías) en Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo y Voluntad Popular. No es casualidad que haya sido paragonada con Javier Milei, el mayor representante del liberalismo "utópico" en Latinoamérica ahora mismo. En segundo lugar, la distingue su abierta forma de confrontar al régimen, de mucha mayor dureza que cualquier otro lider opositor. Es acá, no obstante, donde se crea una gran cuestionante: ¿cómo pasamos de la María Corina "radical" que no creía ni en el diálogo, a la María Corina candidata?

    Esto me obliga a traer a colación una entrevista que, hace unos tres años, le realizó Jaime Bayly a Leocenis García. Independientemente de las opiniones que puedan vertirse sobre Leocenis, vale la pena resaltar la insistencia de García en "crear un momento que pusiese al régimen contra las pared", entendiendo por "momento" a la coyuntura que pudiese crearse en un proceso electoral. Escuchar eso en el 2020 era, a lo mejor, risible, pues aún se conservaba una mínima esperanza de cambio con Juan Guaidó (entre los más optimistas); no obstante, todo apunta a que María Corina, ante una sociedad apática y ante la evidente realidad de un país en estado de inercia, tiene como norte llegar a ese "momento". 

    Ese momento no serían unas elecciones presidenciales al estilo 2013 o 2018, con los serios cuestionamientos dirigidos al CNE, sino--probablemente--una elección extraordinaria (al estilo Nicaragua 1990), donde se cuente con la plena observación y aval de la comunidad internacional, y en el caso de una eventual victoria electoral, negociar una salida del régimen. Ahora, para llegar a ese momento, es evidente que se requieren superar grandes obstáculos, como una inhabilitación política. Es aquí donde empezaremos a ver lo verdaderamente interesante: ¿logrará María Corina capitalizar políticamente este parcial despertar del país? Está por verse. Pero sin hacernos prisa respecto al futuro, considero que hay una razón para celebrar: finalmente han sido enterrados políticamente gran parte de los representantes del G4. Venezuela amanece con una nueva lideresa de oposición ligitimada por casi dos millones de venezolanos.

ANEXO: Resultado de las primarias, al 65% escrutado (segundo boletín).
Participación parcial: 1 591 504 votantes (proyección a 2 500 000 electores).
  • María Corina Machado: 1 473 105 votos, 92,6%
  • Carlos Prosperi: 70 819 votos, 4,4%
  • Delsa Solórzano: 10 540 votos, 0,7%
  • Otros: 37 040 votos 2,3%


domingo, 30 de abril de 2023

ME TOMO EL ATREVIMIENTO CON PARAGUAY

 Me tomo el atrevimiento con Paraguay

imagen extraída de la BBC

¡Hola! Después de un  buen tiempo sin escribir, estoy muy contento de estar de vuelta. Tal como cita el título, me atrevo con Paraguay, no solo por mis escasos conocimientos de la política del país (conociendo solamente datos superficiales) sino por que sería la primera vez en la que pondría a prueba mi metodología de pronósticos electorales, sin ninguna referencia del resultado previa. 

Este artículo, más que reseñar las diferentes candidaturas, preveerá alguna "luz" de un resultado electoral verdaderamente incierto; no obstante, no podemos dar inicio a las atevidas proyecciones sin antes recordar una célebre frase del Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, cuando-allá en los años 90-definió a México como el ejemplo de una "dictadura perfecta". 

Vargas Llosa no se refería en ese momento a la permanencia de un hombre. sino a la hegemonía que había tenido el PRI durante décadas, y que solamente Vicente Fox, del PAN, pudo romper en el año 2000. Más de 30 años después, esa afirmación no podría estar más vigente: en Paraguay, la Alianza Nacional Republicana (simplificada como Partido Colorado) ha mantenido una casi perfecta hegemonía por más de 70 años.

Solamente fueron derrotados en el año 2008 por Fernando Lugo; sin embargo, quedó en evidencia el amplio poder de los Colorados cuando, luego del enfrentamiento de Curuguaty, cuyo manejo por parte del poder judicial fue seriamente cuestionado, derivaría en la destitución de Lugo y el regreso del Partido Colorado mediante la vía electoral.

Luego de varias victorias de menor calibre-una especialmente cuestionada en el año 2018-el candidato  Santiago Peña, busca mantener la hegemonía Colorada por cinco años más, en caso de vencer a Efraín Alegre, quien enfrenta ya su tercera candidatura consecutiva. ¿Es posible una victoria de la oposición? Veamos brevemente los dos principales escenarios:

ESCENARIO 1: AJUSTADA VICTORIA OPOSITORA

Si nos basáramos principalmente en sondeos "moderados" o internacionales, como aquellos de la prestigiosa encuestadora "Atlas Intel", una ajustada victoria de la oposición sería posible. Tomemos en cuenta de que en Paraguay se gana por mayoría simple. En ese escenario, Alegre podría obtener hasta un 37,00%, dos puntos por encima de su rival, Peña. 

  • Efraín Alegre: 37,3%
  • Santiago Peña: 35,1%
  • Paraguayo Cubas: 22,3%
  • Otros: 5,3%

ESCENARIO 2: CUESTIONADA VICTORIA DEL GOBIERNO

El escenario cambia vertiginosamente si incluyéramos también en los sondeos-mayoritariamente cuestionados-que adjudican una importante victoria al gobierno. Estos sondeos podrían ir en la línea del resultado "deseado" por los Colorados en caso aplicar toda su maquinaria electoral el día de mañana. Lo más probable es que, así como en el 2018, estos sean cuestionados por Alegre.

  • Efraín Alegre: 35,0%
  • Santiago Peña: 38,3%
  • Paraguayo Cubas: 21,4%
  • Otros: 5,3%

¿ES POSIBLE CONSIDERAR AMBOS ESCENARIOS?

No sería lo más práctico, ya que no estamos hablando necesariamente de diferentes hipotéticas tendencias de votación, sino de algo que ya está lejos de nuestro control (como podría ser una presunta manipulación del resultado). Una ponderación entre el primer y segundo escenario (priorizando el primero) arrojaría un casi perfecto empate que nos impediría definir un ganador; no obstante, con todo lo que hemos dicho respecto al Partido Colorado, sería iluso pensar que se "dejarían ganar" por una ventaja tan estrecha.

  • Efraín Alegre: 36,5%
  • Santiago Peña: 36,2%
  • Paraguayo Cubas: 22,0%
  • Otros: 5,3%

CONCLUSIÓN

Lejos de la especulación, el día de mañana sabremos qué escenario fue más acertado. En el mejor de los casos, "no me pelo", jeje. Lo que está escrito no se borra: nos vemos pronto rindiendo cuentas con estas proyecciones. Hasta luego.

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domingo, 28 de noviembre de 2021

Auge y caída de Sebastián Sichel

 Auge y caída de Sebastián Sichel


Sebastián Sichel, en su momento indiscutible representante de la centroderecha en estas elecciones, ha obtenido una paupérrima votación del 12,80% (alrededor de 900 000 votos) y un cuarto lugar, superado por la mínima por Franco Parisi (candidato del PDG). El escenario electoral que tenemos en Chile hoy en día era impensable hacía unas meses, y para esta ocasión, trataremos de comprender el naufragio de Sebastián Sichel como candidato presidencial, desde su exitosa elección como candidato.

Una tensa primaria

Tal como un "recién llegado", llega Sebastían Sichel a la coalición. Gozaba ya de cierta desconfianza, debido a su pasado cercano al sector izquierdista (pues respaldó ampliamente a Bachelet y fue miembro de la DC); sin embargo, se presentaba como un hombre cambiado, maduro y con una historia de superación personal. Su cercanía a la coalición se dio cuando trabajó para el gobierno de Sebastián Piñera, y finalmente fue invitado a participar en la primaria presidencial, lo que generó roces entre varios dirigentes reconocidos, principalmente de la UDI. La campaña--que como recordarán--parecía en su momento un paseo para Joaquín Lavín (abanderado de la UDI) se volvió sorprendentemente competitiva, y finalmente Sichel sería la gran sorpresa y se alzaría con el 49% de los votos

El ego: el principal enemigo de Sichel

Dicen que debemos "ponerlos en los zapatos del otro" para comprender las acciones de los demás; si bien esta frase aplica principalmente para aquellos desfavorecidos, en este caso es la excepción: para comprender el proceder de Sichel, debemos por un momento imaginarnos el furor que le ocasionó la victoria. El resultado no fue poca cosa. Logró movilizar, entre centristas e independientes a más de 600 000 votantes, lo que revivió a ChileVamos (la coalición), y superó por más de 15 puntos a Joaquín Lavín (indudable candidato semanas atrás), quien apenas sobrepasó el 30%. Sebastián Sichel tenía muchas razones para estar eufórico. Solo, en cuestión de semanas, logró superar a los principales partidos tradicionales (y a un Lavín ampliamente conocido) y ganarse el respaldo de una alianza con la que apenas convivía. 

Su comportamiento desde el inicio fue de desdeño. Una evidencia (tal vez absurda, pero destacable) de esto es que en ningún momento hubo un cambio de marca. Mantuvo sus colores de campaña (amarillo) y no adoptó nada de la coalición, por el contrario, adoptó a la coalición a su estilo. Suena tonto e irrelevante, pero siempre se espera que, como muestra de acercamiento, haya un cambio de estilo desde el punto de vista del marketing. Sichel no sentía la necesidad de tener el apoyo de ChileVamos. Se consideraba el candidato independiente, con el respaldo de una coalición (tal como si fuera un partido secundario). La falta de química y acercamiento entre la coalición y el candidato pronto le pasaría facturas.

Sichel subestimó a la derecha

Era normal, meses atrás, no tenerle fe a la derecha. Había fracasado en el Plebiscito del 2020, cuando Chile dejó atrás la división "Si/No" (44%-56%) del 1988 y abrió pasó a una nueva constitución con más del 78% de apoyo, lo que relegaba a la derecha a tan solo un marginal 22% (esto da para otro blog). A esto se le sumarían los paupérrimos resultados en las elecciones de constituyentes, gobernadores, alcaldes... Estaba claro que era necesario expandir a la coalición a nuevos horizontes, y esa era la principal visión de Sichel. Lo que este subestimó, es que el sector más conservador sería capaz de abandonar su candidatura para sumarse al--en su momento pequeño y sin posibilidades de triunfo--proyecto del exUDI José Antonio Kast, y que su efecto sería tal, que lo dejaría fuera de la segunda vuelta electoral.

Los debates y el inicio del fin

Pongamos en contexto las cifras: antes del primer debate, Kast había ganado terreno (superaba el 10%), pero estaba muy lejos de Sichel, quién prácticamente doblaba su intención de voto. La verdad es que bastó este debate para que Kast, en cuestión de días, se posicionara en segundo lugar. Nos deja claro que fue un enorme desastre, Sichel estuvo inseguro, y lo más importante, ausente. Fue Kast quién asumió el enfrentamiento directo con la izquierda (liderada por Boric) lo que dejó relegado al candidato de ChileVamos. No solo fue eso, el candidato Kast hizo, en general, un muy buen debate (y así lo aceptan gran parte de los analistas).

El efecto de las encuestas no solamente aceleraría el éxodo de votantes, sino que sacaba a relucir la debilidad de la coalición: iniciaban los primeros descuelgues. Muchos por convicciones ideológicas (esperaban ansiosos la caída de este, ya que su verdadero representante era Kast) y otros por oportunismo político (debían aprovechar la ola del momento para asegurar sus puestos). El segundo debate no fue muy diferente, y solo consolidó el liderazgo de Kast. En medio de todas las "traiciones", Sichel realiza un conocido anuncio (transmitido en cadena nacional) donde--molesto y desesperado--daba "libertad de acción" a la coalición para irse o quedarse. Para muchos, fue aceptar una derrota por adelantado. Lo cierto es que los descuelgues continuaron, todos hacia Kast.

Sichel se equivoca de adversario

A un mes de las elecciones y con una derrota casi segura, Sichel decide centrar sus ataques no al verdadero adversario (Gabriel Boric) sino a José Antonio Kast. Las críticas abarcan desde el programa económico, las libertades, su concepción social... Fue muy atacado por ello por hasta su misma base de votantes. El tercer debate presidencial dejaría esto en evidencia. Señalados por mucho como "arreglado" para dañar en lo posible a Kast, destacó por tener a un Sichel mucho más sólido, pero también agresivo. A pesar de su relativamente buen desempeño, no le alcanzó: las elecciones estaban a una semana, y no sumaría una importante cantidad de puntos. Conocidos los resultados de la elección presidencial, Sichel daría un paso al costado, y se retiraría--parcialmente--de la política, sin apoyar a Kast, pero dejando claro que no votaría por Boric en segunda vuelta.

Conclusiones

Con todo lo que hemos analizado, debemos hacernos una gran pregunta: ¿debió Sichel, tan siquiera, ser candidato de ChileVamos? Todo apunta a que no, Fue una alianza forzada, tal vez con buenas intenciones, pero que por ego (de ambas partes) no se explotó ni mucho menos se vieron sus frutos, Lo único destacable es que la coalición obtendría un correcto resultado en las elecciones parlamentarias.

Y tú, ¿qué opinas? Espero tus comentarios. Gracias por leer este blog, recuerda que puedes suscribirte mediante este enlace, para mantenerte informado de las novedades. Hasta luego.




miércoles, 8 de septiembre de 2021

Subidas y bajadas: todo sobre las encuestas chilenas para las elecciones presidenciales del 2021.

 SUBIDAS Y BAJADAS

Los candidatos presidenciales chilenos, créditos al autor.

Bienvenidos a un nuevo blog. Luego de un pequeño tiempo de inactividad, volvemos a hablar de política: esta vez de las encuestas presidenciales de Chile, las cuales se realizarán en noviembre. Estamos aún muy pronto, pero ya vemos buenas fluctuaciones notables en la intención de voto: candidatos que aparecen, opciones que bajan y otras que aumentan. En el presente blog se expondrán cómo van los siete candidatos presidenciales en cuanto a la intención de voto. Se utilizaron todas las encuestas publicadas desde el 24 de agosto hasta el 7 de septiembre.

LAS CIFRAS

Según un promedio general de todos los sondeos, conseguimos:

  • Gabriel Boric - Apruebo Dignidad - 22,5% (izquierda)
  • Sebastián Sichel - Chile Podemos Más* - 19,7% (centroderecha)
  • Yasna Provoste - Unidad Constituyente - 12,4% (centroizquierda)
  • José Antonio Kast - Partido Republicano - 10,8% (derecha)
  • Franco Parisi - Partido de la Gente - 7,4% (centroderecha)
  • Marco Enríquez-Ominami** - Partido Progresista - 2,8% (centroizquierda)
  • Eduardo Artés - Unión Patriótica - 0,9% (izquierda)

*= "Chile Podemos Más" (o estilizado "Chile Podemos +") es simplemente un cambio de marca de la plataforma electoral centroderechista "Chilevamos".

**=Marco Enríquez-Ominami, conocido también como "candidato eterno", fue excluido recientemente de la contienda por el organismo electoral.

Conocidos estos resultados y algunas objeciones importantes, partiremos al análisis de los datos. Se hará énfasis en los cuatro principales candidatos.

EL "BAJÓN" DE GABRIEL BORIC

En el análisis anterior realizado en este mismo blog, el candidato izquierdista ostentaba un 28% de las preferencias; sin embargo, posterior a su registro oficial como candidato, sus números han bajado a un 22,5%. A pesar de ello, sigue liderando las preferencias por el primer lugar. En días recientes ha tenido fuertes intercambios con su principal rival, Sebastián Sichel.

EL ESTANCAMIENTO DE SICHEL

Comparado al análisis anterior, Sichel habría bajado un 2,3%; sin embargo, puede adjudicarse al margen de error de ±2% que poseía. Lo cierto es que se estanca, y es muy probable que sus cifras no varíen mucho para noviembre. Actualmente ya posee las adhesiones base de la centroderecha, y se ha visto perjudicado por la irrupción de Kast y Parisi. Es más posible que luche por conseguir el voto del centro (los moderados), pues si Sichel da un giro a la derecha conservadora, no solo se verá deshonesto (se ha autodenominado centrista), sino que existe la posibilidad de que los sectores más moderados que inicialmente lo apoyaron se sientan defraudados, y por consiguiente, cambien de preferencia.

Considero que Sichel alcanzará una cifra similar a la lograda por Evelyn Matthei en las elecciones del 2013 (con un resultado en torno al 25%), a este ritmo.

YASNA PROVOSTE Y EL FRACASO DE LA CONSULTA

El "Nuevo Pacto Social", o básicamente "Unidad Constituyente" (conformada en parte por miembros de la Concertación de Bachelet) atraviesa en estos momento una etapa complicada. En el blog pasado, se dijo que era muy posible que Yasna Provoste experimentara un importante aumento en las encuestas; sin embargo, ha sucedido lo contrario. La consulta popular organizada por la coalición para elegir a su abanderado presidencial fue un rotundo fracaso: si bien Provoste fue electa con poco más del 60%, la participación fue de tan solo 160 000 electores. Si entramos en comparaciones, en las primarias de Chilevamos sufragaron 1 340 000 chilenos; en las de Apruebo Dignidad, 1 750 000

Esto ha provocado que Provoste quede básicamente "excluida" de la contienda, pues no solo parece no recibir el respaldo de los votantes de sus rivales en las primarias  (calculado en un 4%), sino que baja de un 14% a un 12,4%. Actualmente se encuentra "desaparecida" de la campaña, y tal vez podemos afirmar que difícilmente competirá para entrar a la segunda vuelta. De eso hablamos en el blog de las primarias de Chilevamos y Apruebo Dignidad, pues la victoria de Boric sobre el comunista Jadue aliaviaba un poco la necesidad de encontrar a una izquierda menos "extremista", que ella en teoría representaría.

EL GRAN AVANCE DE KAST

José Antonio Kast, candidato derechista por el Partido Republicano, participó en las elecciones del 2017 y cosechó un 7%. Hoy, a dos meses de la elección, ha superado con creces esta cifra, y se ubica en un 10,8%. Aumentó 2,8 puntos (del 8% en el análisis pasado) y se perfila para llegar muy rápido al tercer lugar. Podría agarrar preferencias del 7,4% de Parisi, con quién comparte ciertos ideales, y seguir sumando respaldo de los conservadores insatisfechos con Sichel. 

TECHOS Y PISOS

El análisis individual de los sondeos para cada candidato impide que tengamos una cifra exacta de su porcentaje, pues tenemos un valor promedio, pero sujeto a un margen de error. Si consideramos cómo podría fluctuar, con base a las cifras expuestas anteriormente, la votación de cada candidato, obtendríamos un mínimo y máximo al que podría aspirar. Entre los primeros cuatro candidatos, los márgenes se manifiestan de esta manera:

  • Gabriel Boric: de 21,8% a 23,2%
  • Sebastián Sichel: de 18,1% a 21,3%
  • Yasna Provoste: de 12,2% a 12,6%
  • José Antonio Kast: de 9,8% a 11,8%

 Lo importante es señalar que ninguno de los intervalos se "chocan" entre sí, por lo que no hay empate técnico.

CONCLUSIÓN

Para concluir, estamos frente a una contienda fuerte y muy disputada. Si bien es cierto que candidaturas como la de Provoste no tienen muy buenas expectativas, hemos visto movimientos muy interesantes con Boric y Kast. Tocará ver si la tendencia se consolida en las próximas semanas. Espero que este blog haya sido de tu agrado... ¿cómo crees que variarán las cifras? espero tus comentarios. Te invito también a suscribirte mediante este link. Hasta luego.


Por qué no votar el 27A

 Por qué no votar el 27 de abril... En este blog se ha sostenido siempre una línea dura contra el régimen, considerando como válidos--inclus...